El Wi-Fi público es omnipresente, allá donde vayamos veremos carteles ofreciendo conectividad gratis, desde hoteles hasta cafeterías pasando por el transporte público o directamente en puntos de acceso en medio de la calle. Por una parte todas estas redes a nuestro alcance son muy útiles en determinados momentos, pero por otra parte representan un enorme peligro ya que no tenemos ninguna garantía de la seguridad de las mismas a través de las cuales vamos a enviar nuestros datos, credenciales,etc.. Vamos a ver algunos consejos para minimizar riesgos.

A raíz de los recientes atentados terroristas en París, el gobierno francés está barajando toda una nueva serie de leyes. Algunas de ellas afectarían directamente a las telecomunicaciones pueden ser la prohibición de Tor y de los puntos de acceso públicos Wi-Fi durante ciertos momentos.

La cantidad de datos que almacenamos en nuestros dispositivos aumenta exponencialmente y a la vez aumenta el posible daño que se puede producir si perdemos estos datos. Este suele ser un aspecto al que no se presta la debida atención hasta que ocurre un problema y entonces solo nos queda lamentarnos. Hoy vamos a repasar un comportamiento básico a seguir para asegurar que nuestros datos esten a salvo, la regla 3-2-1.

Siguen surgiendo informaciones sobre el ataque a la base de datos del fabricante de juguetes y dispositivos electrónicos VTech, según las mismas cientos de gigas de datos, fotos, audios... de los niños, usuarios de estos dispositivos también fueron robados junto a todo el resto de información relacionada a las cuentas.

Descubierto un fallo en el diseño del sistema de retrocompatibilidad de Windows 64 bits WoW64 que permitiría a un atacante evitar las medidas de seguridad de EMET y ejecutar diversos tipos de ataques como si este último no estuviera presente en el sistema.
