Poco a poco vamos conociendo más detalles del próximo sistema operativo de Microsoft para servidores, el que hasta ahora se conoce como Windows Server 8, la última noticia desvelada sobre el mismo por parte de uno de sus responsables es que incluirá un servicio integrado de backups en la nube llamado Microsoft Online Backup.

El grupo de hackers LulzSec (o LulzSecReborn?) ha vuelto a la carga tras la desmantelación de su cúpula hace escasos 20 días y unos cuantos días antes de su anunciada reaparición haciendo públicas mas 170.000 cuentas y datos asociados de un website de citas para militares (militarysingles.com) con cuentas de dominios como @us.army.mi, @carney.navy.mil, @greatlakes.cnet.navy.mil, @microsoft.com...

Sin lugar a dudas uno de los mayores problemas de seguridad de Internet, posiblemente el peor, es la existencia de botnets formadas por cientos de miles o millones de ordenadores previamente hackeados y que se encargan de enviar spamm, generar ataques de denegación de servicio, distribuir virus y gusanos.... los administradores de estas botnets que se hacen millonarios a costa de todo el daño que producen se escudan en países que no se esfuerzan mucho en perseguirles y que no colaboran para desarticular estas mafias. Este fin de semana, Microsoft en un movimiento legal muy destacable y basándose en el acta RICO ha acabado (al menos temporalmente) con docenas de botnets y cientos de dominios usados por los mismos.

La plataforma Megaupload lleva clausurada ya bastante tiempo aún así y de manera indirecta sigue causando problemas. Por una parte tenemos los engaños (scam) que siguen utilizando la marca Megaupload para tratar de robar datos de los usuarios y por otra parte tenemos a los hostings que hospedan sus/nuestros datos en cientos de sus servidores pero que no reciben ningún pago por ello pero que tampoco pueden eliminar los datos para no interferir en el proceso judicial.

Todos los que hemos trabajado en algún momento con servidores en Japón o Corea por citar algunos ejemplos hemos visto que aunque estos tuvieran magníficas conexiones locales, en transferencias hacia/desde Europa raramente presentaban grandes velocidades. Para mejorar este tema y aprovechando el deshielo del Océano Ártico, se ha puesto en marcha un nuevo programa para desplegar un nuevo cable submarino que uniría Londres con Tokio siguiendo la ruta Ártica.
